Dejando de cortar la “maleza”

Para el año 2007, dieciséis años después de su inicio, la etapa de eco-reforestación ya presentaba algunas áreas donde los árboles habían alcanzado un desarrollo tal, que los daños ocasionados por eventuales incendios forestales habrían sido relativamente menores.

Tomando esta situación en consideración, y, viendo que los árboles sembrados continuaban siendo, hasta ese momento, el único alimento para los distintos insectos (plagas) durante la estación seca, el Ing. Manuel Víquez nos aconsejó “probar” a suspender la corta de la vegetación herbácea en estas áreas; vegetación mal considerada por nosotros, hasta ese entonces, como “maleza”, con su correspondiente connotación negativa.

¡La dinámica de la dispersión de las semillas!

Evidentemente, algunos de los arbolitos que están naciendo en el proyecto -sin nuestra intervención directa- al dejar crecer la vegetación, son hijos de los mismos árboles re-introducidos por nosotros años atrás en el proceso de reforestación; otros, en cambio, han llegado ahí, desde fuera del proyecto, por la acción de la fauna o del viento, poniendo en evidencia la rica dinámica de la dispersión de las semillas.Leer mas... »

La importancia de proteger el suelo

A diferencia del área de mango citada anteriormente, donde siempre permitimos que las hojas caídas hicieran un “colchón”, y donde han ido surgiendo en forma natural nuevos arbolitos, en otra área de árboles de mango dentro de la misma propiedad, localizada a la par de la cabinita que tiempo después construimos, se tuvo el cuidado de mantener siempre el área “limpia”, procediendo a eliminarse con rastrillo las hojas que caían.Leer mas... »

Monitoreo y control del proceso de crecimiento de la vegetación

El proceso de crecimiento de la vegetación tampoco ha podido dejarse “por la libre”.  Ha sido necesario monitorearlo e intervenir para controlarlo cuando lo hemos considerado conveniente.

En el 2011 tuvimos que intervenir eliminando una gran cantidad de arbustos de cornizuelo (Acacia costaricensis), que estaban expandiéndose agresivamente a costa de las demás especies forestales, gracias a la acción de las hormigas que, tomando el cornizuelo como hogar y fuente de alimento, se encargan de eliminar la vegetación a su alrededor, como una forma de protegerlo, y, con ello, asegurarse a la vez la permanencia del beneficio que de él toman.Leer mas... »

El retorno gradual de la fauna

Este nuevo paso, de permitir el crecimiento natural de la vegetación, aunado al crecimiento y producción de flores y frutos de los árboles sembrados, ha estimulado que poblaciones crecientes, cada vez más diversas, de insectos, aves, mamíferos, anfibios y reptiles, vayan regresando a San Lorenzo.

Los pericos, las loras, y las urracas copetonas fueron las primeras en ir regresando al terreno, luego han seguido los yigüirros, las oropéndolas, los pájaros carpinteros, las chorchas, distintas clases de colibríes, y, diversos pájaros que alegran el ambiente con sus hermosos cantos.Leer mas... »