Desde la primera versión del sitio web de San Lorenzo, en el año 2003, la existencia de MAGÓN, con sus extraordinarias medidas, su fabulosa edad, y, su gran cantidad de hijos que están siendo sembrados para preservar su especie de la extinción, despertó interés entre los amantes de la naturaleza. A partir de entonces, MAGÓN ha sido visitado por distintos grupos, que han valorado la oportunidad de conocer y estar al lado de un ser viviente con estas características.

MAGÓN, siendo visitado por los Custodios Forestales en julio del 2005 El Sr. Rodolfo González Volio –Magón- es el primero de pie, de izquierda a derecha

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MAGÓN, siendo “custodiado” por Luna

¡Sonia tratando de capturar entre sus brazos 10 siglos de existencia!

Natalia Vega, custodia forestal y coordinadora nacional de la organización PRONATIVAS, compartiendo una de sus amenas y valiosas observaciones en torno a MAGÓN.

MAGÓN, recibiendo la visita de apreciados amigos Custodios Forestales y de la Red ProNativas en julio del 2011

En el año 2010, la Fundación Árboles Mágicos acogiendo la visión y empuje de Giancarlo Pucci, editó un bellísimo libro, que lleva por título precisamente Árboles Mágicos, en el cual se presenta una amplia variedad de distintas especies de árboles, entre ellas, 32 especies propias del Bosque Tropical Seco. Por medio de excelentes fotografías de la floración multicolor de estos árboles, la Fundación ha querido dar a conocer la belleza y el valor de estas especies forestales, en procura de promover su conservación. El capítulo del guayacán real destacó precisamente a MAGÓN, y, su legado en San Lorenzo. En la foto principal de este capítulo puede apreciarse a MAGÓN, con la floración que tuvo en la Semana Santa del año 2010, y, en su pie, a Giancarlo Pucci. Otras de las preciosas fotografías de árboles de Guayacán real también fueron tomadas en San Lorenzo.

En las páginas 105 y 106 de este bello libro, el escritor y músico Jaime Gamboa nos dice:

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“Poco se puede decir, con palabras, acerca de un árbol cuyas raíces se aferran mucho más allá de esta tierra y atraviesan el territorio de los siglos. El lugar del guayacán real no está en el espacio, sino en el tiempo” Y luego agrega: “El guayacán real estuvo a punto de extinguirse totalmente. Por eso sorprende tanto la existencia de un viejísimo ejemplar, un legítimo sobreviviente, llamado MAGÓN, enraizado en las cercanías de Puerto Soley (…) al norte de Guanacaste. MAGÓN, con sus 15 metros de altura, y su milenario tronco de ochenta centímetros, es sin duda el habitante más antiguo de este país. Por fortuna, sus hijos ya están repoblando decenas de fincas y solares. A nosotros nos toca legarles un futuro diferente al de sus antepasados.”

MAGÓN, siendo “custodiado” por Luna

MAGÓN: siglos y siglos y…

… continúa dándonos sus flores, frutos y semillas
perpetuando así su extraordinaria y amenazada especie