La experiencia de San Lorenzo ha venido a demostrar también que no es necesario esperar cientos de años para disfrutar los beneficios de la siembra de arbolitos de guayacán real.

Flor del guayacán real.

Su color varía desde el lila obscuro hasta el lila claro, casi blanco en algunos casos.

Flor del guayacán real.

Botones y flor del guayacán real

El guayacán real ha demostrado ser, desde su más joven edad, una planta de gran belleza, consecuentemente, de gran beneficio ornamental. Las formas que desarrollan los arbolitos son muy variadas; realmente es muy placentero ver cómo se van desarrollando, diferenciándose unos de otros. Es un arbolito cuyo cuido realmente entretiene y brinda satisfacción. Y… en cuanto a su floración… ¡realmente un premio por el esfuerzo de su siembra y cuido!

Segunda floración anual del guayacán real (acontece en los meses de la estación lluviosa)

¡No queda duda de cuál es el centro de atención! Aunque… ¡estos “paparazzis” la tienen muy fácil! …

Dado su lento crecimiento, es un arbolito que se puede mantener en maceta por bastantes años, antes de pensar en sembrarlo en un sitio adecuado para que pueda desarrollarse.

Cuando son pequeños, el aspecto del tronco es “corchoso”, y, sus hojas se cierran, “se duermen” al anochecer, abriéndose nuevamente a la mañana siguiente.  Conforme va creciendo, la textura del tronco va cambiando, dejando de ser corchosa, y, ¡las hojitas ya no se duermen durante la noche!

Aspecto “corchoso” del arbolito de guayacán real pequeño

Es de noche… ¡ssshhh!... Las hojas del arbolito de guayacán real duermen…

Amanece… las hojas tiernas del guayacán real comienzan a despertar… las hojas maduras (arriba a la derecha) no fueron a dormir…

Detalle del crecimiento de las ramas del Guayacán Real

El follaje del árbol es muy hermoso, y la floración, con los años, va siendo cada vez más espectacular. Si bien el árbol no pierde las hojas, las flores llegan a cubrirlas en forma importante.

Vista de la copa de un árbol de guayacán real adulto en flor

guayacan-real-adulto

Las primeras floraciones en San Lorenzo fueron obtenidas en el año 2001, con árboles que tenían escasamente 9 años de edad.  Sin embargo, fue la floración de la Semana Santa del año 2009 la primera que resultó espectacular.

Prácticamente la totalidad de los árboles de Guayacán real que se han sembrado en San Lorenzo tienen un mismo origen: el milenario MAGÓN.  ¡En San Lorenzo hemos acogido, sembrado, y protegido, los hijos de un árbol milenario!